Conozca la inversión millonaria del Inder que está transformando los territorios indígenas en Costa Rica
En el contexto del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, Costa Rica avanza en una serie de acciones concretas que buscan transformar la vida en los territorios originarios.
El Instituto de Desarrollo Rural (Inder) encabeza este impulso con inversiones que superan los ₡2.500 millones, enfocadas en obras clave como caminos, puentes y electrificación.
Más allá de las cifras, el impacto se traduce en algo tangible: comunidades mejor conectadas, con mayor acceso a salud, educación y oportunidades productivas.
Uno de los ejemplos más claros de este cambio es la intervención en la zona sur del país. En Corredores, se rehabilitó un tramo de cinco kilómetros entre Bajo Los Indios y Abrojo Montezuma, facilitando el tránsito para cientos de habitantes que dependen de esta vía para sus actividades diarias.

cacique Pedro Palacios.
Pero quizá el proyecto que más expectativa genera es el nuevo puente sobre el río La Casona, en Limoncito de Coto Brus. Durante años, el paso por este punto ha sido una barrera para las comunidades, especialmente en época lluviosa
“Lo más importante es este puente, porque aquí cuando el río crece no hay paso y en emergencias no podemos sacar a la gente, especialmente por temas de salud”, explicó el cacique Pedro Palacios.
El líder indígena resaltó que esta obra representa mucho más que infraestructura: es la materialización de una lucha histórica.
“Este era un sueño de nuestros mayores, que lucharon por lograrlo y muchos ya no están. Ahora estamos viendo que el proyecto se va a iniciar y eso es algo muy importante para nosotros”, añadió.
Actualmente, cruzar el río implica riesgos constantes, incluso para niños y adultos mayores.
“Esto va a cambiar totalmente la vida de la comunidad. Ya no van a tener que cruzar el río niños, adultos mayores o mujeres embarazadas. Van a poder pasar tranquilos y seguros”, afirmó.
El cambio proyectado es profundo y apunta a mejorar la seguridad y la calidad de vida en el día a día.
“Se va a limitar ese peligro de que un río crecido pueda arrastrar a alguien. Es un cambio total para la comunidad”, agregó.
Desarrollo que llega a más hogares
A la par de estas obras, el acceso a electricidad también se ha expandido en varias comunidades indígenas gracias al trabajo conjunto con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). Para muchas familias, esto representa un antes y un después en educación, salud y desarrollo económico.
La mejora en infraestructura no solo reduce el aislamiento, sino que también abre la puerta a nuevas oportunidades: facilita el traslado de productos agrícolas, fortalece los emprendimientos locales y mejora la conexión con servicios esenciales.
Recuperar la tierra, recuperar derechos
Otro eje clave de este proceso es la recuperación de territorios indígenas. A través del Plan de Recuperación de Territorios Indígenas (RTI), el Estado ha avanzado en la restitución de tierras, un tema histórico para estos pueblos.

Ricardo Quesada Salas, presidente del Inder.
Solo desde 2024, se han recuperado 23 fincas en 11 territorios, lo que equivale a cerca de 800 hectáreas reincorporadas a manos de comunidades originarias.
Entre las adquisiciones más recientes destacan propiedades en Térraba y Rey Curré, que en conjunto suman cerca de 282 hectáreas.
“El desarrollo de los territorios indígenas es una prioridad para el Inder. Estas inversiones reflejan nuestro compromiso con un desarrollo rural inclusivo, que reconoce los derechos de los pueblos originarios y genera mejores oportunidades para las actuales y futuras generaciones”, afirmó Ricardo Quesada Salas, presidente ejecutivo del Inder.
Con este enfoque integral que combina infraestructura, acceso a servicios y recuperación de tierras el país da pasos firmes hacia una deuda histórica: garantizar condiciones dignas y oportunidades reales para las comunidades indígenas.