(¡Dígalo!) El problema no es la edad. El problema es que dejamos de escuchar
Hace unos días me hice una pregunta que hoy quiero compartir con usted: ¿Cuándo fue la última vez que escuchó a una persona adulta mayor? No me refiero a saludarla ni a preguntarle cómo está por cortesía. Me refiero a escucharla de verdad: su vida, su historia,