BCIE «le mete el hombro» al ICE para construir ambicioso proyecto energético en Limón
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) firmaron un acuerdo de financiamiento por $485 millones para desarrollar el Programa de Seguridad Energética con Sostenibilidad (SENSOS), que incluye la construcción del Proyecto Moín IV, en Limón.
La firma se realizó en el Complejo Moín del ICE, durante la gira de la presidenta de la República, Laura Fernández, por la provincia con motivo de la conmemoración del Día de la Persona Negra y la Cultura Afrocostarricense.
El proyecto contempla una nueva planta con 200 megavatios de capacidad instalada, cuya entrada en operación comercial está prevista para 2030.
De acuerdo con el ICE, Moín IV será utilizada como generación firme para respaldar la incorporación de nuevas fuentes eólicas y solares, cuya producción puede variar dependiendo de las condiciones climáticas.
Con la nueva planta, el Complejo Moín alcanzará una capacidad total de 370 megavatios, considerando sus tres plantas.
Fernández: “Moín no viene a sustituir las energías renovables”

Presidenta Laura Fernández Delgado.
Durante el acto, la mandataria Laura Fernández defendió la construcción de la planta y aseguró que el proyecto responde a una necesidad de seguridad energética para Costa Rica.
Fernández destacó que la inversión se realizará en Limón y vinculó la construcción de Moín IV con el desarrollo económico de la provincia.
Fernández afirmó que Costa Rica necesita aumentar su capacidad de generación para atraer inversión, producir y generar empleo. La presidenta también puso énfasis en el impacto que tendrá el proyecto sobre la provincia: durante su construcción se generarían cerca de 1.500 empleos directos.
Fernández fue enfática en que busca que esos puestos de trabajo sean ocupados por personas de Limón.
“Yo estoy altamente comprometida con que la riqueza que se genere se quede en Limón”, afirmó la presidenta, quien agregó que no quiere que el proyecto termine generando principalmente empleo para personas de otras provincias.
Para Fernández, la disponibilidad de electricidad también será fundamental para concretar otras inversiones en Limón.
“No hay hospital, no hay aeropuerto, no hay marina, no hay concesiones hoteleras si Limón no garantiza la cantidad y la calidad de energía”, sostuvo.
Una planta térmica como respaldo
Uno de los puntos centrales de la explicación de Fernández fue el papel que tendrá Moín IV dentro de una matriz eléctrica que Costa Rica busca mantener mayoritariamente renovable.
La presidenta aseguró que la nueva planta no sustituirá las fuentes renovables, sino que funcionará como respaldo ante las variaciones provocadas por condiciones climáticas.
Fernández puso como ejemplo la situación que atraviesa el país con fenómenos climáticos distintos en diferentes regiones: mientras algunos cantones de Limón enfrentan emergencias por inundaciones, otras zonas del país registran condiciones asociadas a sequía.
Según la mandataria, esas condiciones pueden afectar la disponibilidad de recursos necesarios para generar electricidad y terminar provocando aumentos en los costos.
“Moín no viene a sustituir las energías renovables, viene a complementar”, afirmó.
La presidenta sostuvo que el país debe continuar apostando por las fuentes renovables, pero también anticiparse a escenarios en los que la disponibilidad de agua, viento o sol sea menor.
ICE: “Se acabó la zozobra” sobre Moín

Marco Acuña, jerarca del ICE.
Marco Acuña, presidente ejecutivo del ICE, calificó el acuerdo como una señal de que la construcción de la nueva planta continuará adelante.
Acuña recordó que durante años existió incertidumbre alrededor de la continuidad de las operaciones de Moín y aseguró que esa etapa quedó atrás.
“Se acabó la zozobra; zozobra de ‘cerramos Moín, no cerramos Moín’”, manifestó.
El jerarca explicó que la planta térmica tendrá una función específica dentro del sistema eléctrico nacional: proporcionar respaldo firme ante la incorporación de nuevas fuentes renovables.
Acuña señaló que el país seguirá incorporando generación solar y eólica y comparó los 200 megavatios de Moín IV con aproximadamente 400 megavatios de generación solar que, según indicó, se estarían incorporando al sistema.
Su argumento es que la generación térmica permitirá complementar esa nueva capacidad renovable cuando las condiciones de producción no sean suficientes.
BCIE destaca más de 60 años de financiamiento al ICE

Álvaro Alfaro, gerente del BCIE en Costa Rica.
Álvaro Alfaro, gerente del BCIE en Costa Rica, destacó que la relación entre ambas instituciones tiene más de seis décadas. Según Alfaro, durante ese período el BCIE ha aprobado 50 préstamos por más de $2.500 millones para el ICE.
El funcionario mencionó proyectos de generación como Río Macho, Cachí, Las Pailas, Miravalles, Ventanas, Reventazón, Angostura y Moín como parte de las obras que han recibido financiamiento del banco. Alfaro aseguró que más del 25% de la generación eléctrica de Costa Rica proviene de proyectos financiados por el BCIE.
Para el gerente, el nuevo financiamiento representa una nueva etapa de esa relación y busca responder a los desafíos que plantea el cambio climático sobre la generación eléctrica.
Explicó que los cambios en los patrones de agua, viento y sol están introduciendo mayor variabilidad al sistema, por lo que Costa Rica necesita contar con fuentes capaces de garantizar electricidad cuando las renovables no produzcan suficiente energía.
¿Qué incluye el financiamiento?
Los $485 millones del acuerdo corresponden al Programa de Seguridad Energética con Sostenibilidad (SENSOS), que contempla tanto Moín IV como el Proyecto Hidroeléctrico Río Piedras, originado a partir del proyecto Agua para la Bajura de SENARA.
En el caso específico de Moín IV, el ICE estima una inversión de aproximadamente $400 millones.
El proyecto tendrá:
- 200 megavatios de capacidad instalada.
- Construcción iniciando en 2026.
- Operación comercial prevista para 2030.
- Ubicación en el cantón de Limón.
- Beneficio para los más de 2 millones de clientes conectados al Sistema Eléctrico Nacional.
- Cerca de 1.500 empleos directos durante su construcción.
La modernización se desarrollará mientras las dos plantas actuales de Moín continúan disponibles, junto con las subestaciones de transmisión y distribución asociadas.
Con la entrada en operación de Moín IV, el complejo energético ubicado en Limón alcanzaría 370 megavatios de capacidad, convirtiéndose en un punto estratégico para el respaldo del Sistema Eléctrico Nacional desde el Caribe costarricense.
El objetivo: evitar que la variabilidad climática afecte el suministro
Tanto el ICE como el BCIE coincidieron en que la discusión sobre Moín IV no debe separarse del cambio climático y de la necesidad de garantizar electricidad disponible para los hogares y las empresas.
La apuesta del proyecto es mantener el crecimiento de la generación renovable, pero contar simultáneamente con una fuente firme que pueda respaldar al sistema cuando las condiciones naturales reduzcan la producción eólica, solar o hidroeléctrica.
Para el Gobierno, además, el proyecto tiene una dimensión económica particular para Limón: no solo busca fortalecer el sistema eléctrico nacional, sino generar empleo durante su construcción y acompañar el portafolio de inversiones que la administración pretende desarrollar en la provincia.
